article d'opinió: PUBLICIDAD CIENTÍFICA. CLAUDE HOPKINS

Hopkins decía que
la publicidad es la ciencia de vender. Los sucesos y los fracasos, ambos por igual, se deben a las mismas causas. Por lo tanto, cualquier interrogante sobre publicidad debe ser contestado desde los criterios del vendedor.
El único objetivo de la publicidad es hacer ventas.
Desde este punto de vista, toda actividad publicitaria tendría que ser susceptible de medición, y los resultados producidos deberían estar justificados. Decía que debíamos tratar a la publicidad como tratamos a un vendedor. Comparándola con otros vendedores. Estimando sus costos y resultados y sin aceptar excusas, tal y como los buenos vendedores nunca darían. La diferencia entre un vendedor y la publicidad es tan solo de grados, pues la publicidad no es más que el arte de vender multiplicado.
Hopkins fue quien inventó el uso de las muestras, las pruebas libres de riesgos, la garantía de devolución de dinero y las pruebas del mercado. Fue él quien nos mostró la aplicación de principios científicos a la publicidad. Él quería medir todo lo que hacía.
Sólo escribió dos libros, y ambos son considerados como clásicos: “Publicidad Científica”, escrito en 1923 y su autobiografía “Mi vida en la Publicidad” en 1927. Entre las empresas a las cuales les creó publicidad se encuentran empresas que aún hoy siguen siendo marcas fuertes: Palmolive, Pepsodent, Quaker.
Sus hallazgos –sin lugar a dudas- han hecho más para el marketing directo que lo que ha hecho cualquier otra persona en la historia de la publicidad.
En sus libros comenta cómo, en su época, gran parte de la publicidad se limitaba a decir “cómprenme a mí…” o “venga a mi tienda…” y nadie contestaba la pregunta fundamental de los clientes: “¿Qué hay aquí para mí?”. Incluso hoy, en pleno siglo XXI, muchos publicistas siguen cometiendo el mismo error.



Com diu Hopkins, l’objetiu de tota publicitat és vendre, i es aquí on comença el problema de: fins a quin punt podem arribar per fer que els productes en venguin? Hi ha algún tipus d’ètica que s’hagi de seguir?
Actualment, en el s.XXI, hi ha mil i una estretègies per fer que el producte es vengui, i una d’elles, que és utilitzada glogalment és la de utilizar termes científics per donar-li més credibilitat al producte.
Afegint que aquests termes científics sempre están amb anglès per donar-li més serietat i importancia. Els resultats produits pel producte, haurien d’estar justificats; en cap cas, podem comprobar (com a consumidors) al 100% que el terme científic que han utilitzat és el que ens ha fet l’efecte, ni odem, com a consumidors saber a ciència certa, si aquell terme és correcte, verdader i fiable.

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